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El festival Chico-trópico acerca a Casa de América la nueva ‘invasión’ tropical

Nacida en Colombia, la cumbia era el más humilde de los ritmos sudamericanos, pero ha resultado el más viajero. En los últimos tiempos, hasta la modernidad se ha contagiado. Mañana, “un encuentro de experimentos tropicales” lleva la cumbia revolucionada hasta la Casa de América. Aquí resumimos lo que conviene saber sobre la próxima invasión.

1. El latido africano. Producto del mestizaje colombiano, la cumbia suma percusiones africanas, formas narrativas españolas y flautas indígenas, como las gaitas o el pito atravesao. A partir de 1940, la cumbia llegó a las ciudades y se reencarnó en opulentas orquestas de metales, como la del clarinetista Lucho Bermúdez o la Sonora Dinamita. Pero ha sido en su forma más práctica -combos electrificados- como la cumbia ha conquistado todo el continente.

2. Chicha psicodélica.
Por su propia elementalidad, la cumbia ha sido material flexible que se ha adaptado a las circunstancias. En la AmazonÍa peruana, tomó la forma de chicha, que acabó conquistando los espacios urbanos. Debido a la exuberancia de sus guitarras eléctricas y algunas referencias a alucinógenos como la ayahuasca, la chicha ha adquirido seguidores en el universo del rock. Ayudan las recopilaciones del sello madrileño Vampi Soul, como Cumbia beat.

3. La cumbia villera. Hablamos de una música sencilla, de querencia popular, que prende en poblaciones olvidadas. Así, en las villas miseria argentinas ha brotado la cumbia villera, que incluye letras sexualmente explícitas y complicidades con la delincuencia.

4. La parada mexicana. Por encima incluso de Colombia, México es el primer mercado de la cumbia. De hecho, agrupaciones colombianas como la Sonora Dinamita franquiciaron agrupaciones locales para cubrir la demanda del país de los aztecas. Allí han prosperado formas aberrantes como la tecnocumbia, pero su omnipresencia también ha permitido el acercamiento de productores audaces, que hacen grabaciones pensando en los sonideros, los efectistas pinchadiscos que animan fiestas. Un modelo son algunos trabajos de Celso Piña, alias El Rebelde del Acordeón.

5. Plataforma Brooklyn. El barrio neoyorquino, con sus altos porcentajes de población latina y creadores curiosos, ha funcionado como incubadora para experimentos que parten de la cumbia y ritmos hermanos. Los cumbia parties acogen a bandas locales como Chicha Libre -dirigida por un francés, Olivier Conan- o a los chilenos Chico Trujillo. Siguiendo el ejemplo del colectivo argentino Zizek o el mexicano Toy Selectah, se cultiva la cumbia digital, que ya cuenta con llenapistas del calibre de Brooklyn cumbia, del estadounidense Uproot Andy.

6. Una guía para iniciarse. El fenómeno de los cumbia parties se está reproduciendo en locales cool de Berlín o Londres. El sello Nascente acaba de publicar su Beginner’s guide to cumbia, un triple CD que presenta el pasado, el presente y la future cumbia, donde aparecen remezclas de artistas tan inesperados como el Instituto Mexicano del Sonido o los catalanes de La Troba Kung-Fu.

7. El primer Chico-trópico. Mañana, a partir de las 20.00, se desarrolla en la Casa de América el primer Chico-trópico: encuentro de experimentos tropicales. Los comisarios, Sara Brito y Bruno Galindo, apuestan por esa terra incógnita a la izquierda de la world music, donde chocan ritmos de raíz y experimentación lúdica. Debutan con la cumbia y han confeccionado un cartel prometedor que encabeza Dick El Demasiado, un holandés maduro que desde Buenos Aires ha promovido lo que llama cumbia lunática. De Argentina también vienen los inclasificables Síquicos Litoraleños, que prometen “chamamés psicodélicos, cumbias atonales y folk ruidista”. Y se completa con un trío arty de México DF, Sonido Changorama, que enriquece su cumbia digital con capturas de sonidos de la calle.

Fuente: El Pais

Sónar quiere conquistar Chicago

El festival de música electrónica presenta su primera edición en la ciudad estadounidense

El Sonar  se mueve a Chicago con la intención de quedarse allí. Al festival de música electrónica no le basta ya con Barcelona, su sede desde su primera edición. Tras haber preparado una programación paralela en Galicia este año, el objetivo es estrenarse en Chicago con la idea de convertirse en una cita anual. “Es un mercado grande y complicado, pero abarcable. No es una ciudad como Nueva York o Los Angeles, que son demasiado grandes”, explica por teléfono Ricard Robles, uno de los máximos responsables de este evento. Chicago es una ciudad pionera en muchas géneros: rock avanzado, electrónica y por supuesto jazz. Hay una escena predispuesta a la experimentación”. Chicago Sónar se celebra desde ayer hasta el día 11.

No es la primera vez que Sónar se atreve a salir de España. “Desde 2002, se programan este tipo de eventos con regularidad: Nueva York, Londres, Tokio, Hamburgo, Buenos Aires” enumera Robles. “Se podría decir que tenemos un papel de embajadores del Estado y Cataluña, de presentar lo más novedoso que se está haciendo”. Por esa razón cuentan con el patrocinio del Instituto Cervantes y el Institut Ramon Llull , que promueve la difusión de la cultura catalana. “Combinamos financiación privada y pública”, explica Robles.

Lo importante, cómo no, son los artistas: “Hay infinitas tendencias, por eso nos interesan más los artistas y sus personalidades que los géneros. No pretendemos sentar cátedra ni ser dogmáticos”. En Chicago estarán nombres bastante consolidados en EE UU en sus distintas escenas, además de cuatro propuestas catalanas. Black Devil Disco Club, la neoyorkina Lesley Flanigan , Ben Frost, Oval y Nosaj Thing llevarán sus inquietudes a los distintos escenarios que propone la ciudad.

“La intención del festival ha sido siempre no ubicarse en espacios convencionales. Se trata de revolucionar el uso de los espacios públicos para darles dinamismo”. Por ejemplo, las actividades que se ofrezcan en el Jay Pritzker Pavilion del Millennium Park (obra de Fran Gehry), y en el Chicago Cultural Center serán gratuitas.

Fuente: El Pais

El polémico ‘Lohengrin’ de Hans Neuenfels y un ‘Tannhäuser’ para niños abren la nueva etapa del festival wagneriano bajo el mando de las bisnietas del compositor

Se acabaron de una vez por todas las especulaciones. Las hijas del fallecido Wolfgang Wagner han sabido esperar, desde su nombramiento como máximas responsables del Festival de Bayreuth, antes de presentar sus primeras credenciales artísticas. El verano pasado no hubo ninguna producción nueva. Anteayer, 25 de julio, día de la inauguración de la 99ª edición del festival, mostraron sus primeras cartas.

De entrada habían invitado a debutar en la verde colina a uno de los directores de escena más transgresores de Alemania, Hans Neuenfels (Krefeld, 1941), para hacerse cargo nada menos que del intocable Lohengrin. En contraste, el jovencísimo Andris Nelson (Riga, 1978) se hacía cargo de la dirección musical. Era una doble apuesta valiente, por mucho que se tuviese en la chistera al tenor de moda, Jonas Kaufmann, una especie de Plácido Domingo a la alemana, para hacerse cargo del personaje que da título a la obra.

Las hermanastras -hijas del mismo padre y de diferentes madres- no se han conformado con este reto. Han planteado por primera vez una doble inauguración del festival a través de un proyecto para niños, en una sala de ensayos habilitada para la ocasión, con un Tannhäuser reducido a 70 minutos que hizo las delicias del público infantil que abarrotaba el recinto. Hasta 10 funciones están anunciadas hasta que tome el relevo en el mismo espacio un simposio internacional en colaboración con la Universidad Libre de Berlín que responde al enunciado ¿Cuándo vendrá el próximo cisne? Milagro entre estrategia y emergencia. Y además proyecciones al aire libre de algún título… En fin, Bayreuth ha cambiado de estilo.

La representación de Lohengrin fue de esas que podemos llamar de alta temperatura. Neuenfels ya había calentado motores horas antes, en una multitudinaria conferencia de prensa, con un despliegue de imaginativas ideas y corrosivo sentido del humor. La división de opiniones, que empezó ya en el primer acto y duró más de un cuarto de hora al final, fue de las que hacen época. Dominaron los abucheos sobre las aclamaciones, pero unas y otras fueron a pleno pulmón.

Neuenfels es un hombre de teatro muy experimentado y cuenta con un equipo de primera línea del que son parte fundamental el escenógrafo y figurinista Reinhard von der Thannen y el dramaturgo Henry Arnold. Las imágenes plásticas con las que cuenta la ópera son muy impactantes y el sentido teatral, impecable. Vaya por delante este reconocimiento a la profesionalidad teatral. El primer paso de Neuenfels y los suyos consiste en transformar la leyenda en un cuento lleno de alegorías y salpicado con un sentido del humor muy incisivo. La evolución de la especie humana está presente en los juegos narrativos y así el coro puede ser, en momentos, de ratas, bien como una ironía burlona en el tratamiento de la boda, bien como un reflejo del miedo y la inseguridad al que responden muchos colectivos de nuestro tiempo. Nada en cualquier caso es gratuito. La componente analítica deriva en una terapia.

Las utopías se muestran irrealizables pero hay al menos un mensaje de esperanza en la ópera que el propio Wagner consideraba la más triste de las suyas. Es un montaje que desde su apariencia a veces kitsch invita a pensar sobre la condición humana y sus enigmas. No es un cuento de hadas, desde luego, pero sí es un cuento ideológico o, si se prefiere, filosófico. Muy alemán, con una componente fantástica muy original y con un casi inverosímil sentido del humor.

El triunfador de la noche fue el tenor Jonas Kaufmann. Su actuación fue de principio a fin soberbia, con un fraseo admirable y un fabuloso dominio de las medias voces. Extraordinario asimismo Georg Zeppenfeld como el Rey, correcta Annette Dasch como Elsa y un poco justa de expresión dramática Evelyn Herlitzius como Ortrud. Magnífico el trabajo al frente de la orquesta de Andris Nelson, un director que está lanzado. Las enseñanzas de Mariss Jansons y su trabajo al frente de la Ópera de Letonia y de la orquesta de Birmingham han dado sus frutos. Una vez más estuvo sensacional el Coro de Bayreuth preparado por Eberhard Friedrich. En expresión, en matices y en línea de canto.

Capítulo aparte merece la ópera para niños, una idea de Katharina Wagner puesta en marcha gracias a una adaptación de Alexander Busche. Obviamente se adaptan las situaciones escénicas a las inquietudes de los más jóvenes pero todo ello con un gran respeto a la música original. Aunque se invita a los asistentes a la participación en alguna escena, los niños no se desmelenan en ningún momento y siguen con un interés casi religioso su particular Tannhäuser, con Elisabeth en bicicleta y Venus de punki con sus arañas que meten miedo. La dirección musical es de Hartmut Keil al frente de una orquesta de Fráncfort, y la escénica de Reyna Bruns.

Entre unas y otras cosas Bayreuth ha dado este año un paso adelante de considerable importancia. Dos últimos detalles. Uno: asistió a Lohengrin Angela Merkel, que aplaudió de pie al final con la misma intensidad y cara de satisfacción que la que se mostró a medio mundo en Sudáfrica con motivo de la victoria futbolística de Alemania frente a Argentina. Dos: en el momento de mayor rechazo del público a Hans Neuenfels y su escenógrafo saltaron al escenario Katharina y Eva Wagner para solidarizarse con ellos en un abrazo. Con gestos de este calado esta pareja tiene cuerda para rato.

J. Á. VELA DEL CAMPO

Fuente: El País

Kris Kristofferson y Elvis Costello abarrotan la clausura del Festival de San Sebastián

Pregunta: ¿Qué hacen Loquillo y Mikel Erentxun en un festival de jazz? Respuesta: Escuchar a Kris Kristofferson y a Elvis Costello. Pregunta: ¿Qué hacen Kristofferson y Costello en un festival de jazz? Respuesta: No sabe / no contesta. La cosa es que el cantautor metido a astro de la pantalla y el feliz consorte de la pianista Diana Krall y padre de gemelos clausuraron la 45º edición del Festival de Jazz de San Sebastián con los tendidos de La Trini al 100% de su ocupación y el personal sin localidades atiborrando las cercanías del lugar, que lo que no se ve, al menos, puede escucharse. Y si aquello no era jazz, a nadie pareció importarle. Ya se sabe que la afluencia a un concierto de jazz es inversamente proporcional a la cantidad de jazz que contiene la música. A menos jazz, más oyentes, y viceversa.

Jazz o no jazz, el del domingo fue un concierto no solo estupendo sino instructivo. Así, pudimos enterarnos de que Kristofferson estuvo de turismo por San Sebastián en 1958, y que probó los calamares en su tinta, dato notable que seguramente influyó en su manera de componer. Cincuenta años después, K. K. volvió a la ciudad sin añadidos de ningún tipo: su voz, la guitarra y la armónica, y eso fue todo. Con el añadido de que ni cantando ni tocando la guitarra o la armónica es gran cosa. Pero tiene algo, un ángel. Y unas canciones que parecen ser una sola troceada en rodajas de unos tres minutos de grosor.

Kristofferson se las cantó todas. De Bobby McGee -famosa por la versión de su ex, Janis Joplin- a Sandinista, de sus días de combatiente por la causa antiimperialista. Y, como si no hubiera sido suficiente, volvió a subir al escenario para cantarse un par de coplillas a dúo con el colega Elvis, al término del set de este. Que si bueno había sido lo de K. K., mejor todavía fue el recital del inglés, junto con su grupo de country, The Sugarcanes.

Cualquier recelo que nadie pudiera albergar en torno a la posibilidad de escuchar música vaquera sin resultar dañado en su equilibrio mental, lo despejó el rockero de canotier en un acorde. Algo tremendo, inaudito casi. Costello no concede un momento de respiro al oyente que apenas tiene tiempo de asimilar la que se le viene encima. En su repertorio, las versiones sesenteras -You’ve got to hide your love away, de Lennon-McCartney, o Friend of the devil, de Grateful Dead- se alternan con las composiciones del propio artista -las clásicas Alison y New Amsterdam o la deliciosa A slow drag with Josephine-, todo en su justa medida. Y el personal, a gozarla, puesto que de eso se trataba. Pero eso no fue todo.

Aquella misma tarde se nos dio la oportunidad de escuchar a una cantante de ópera interpretando jazz. Jessye Norman, nada menos. El recital de la susodicha en el auditorio del Kursaal nada tuvo que ver con lo que se ha podido escuchar a alguno de sus colegas cuando se les da por cantar rancheras o a Mecano, y menos mal.

La soprano, famosa por sus interpretaciones de Beethoven y Verdi, tiró de memoria histórica para recuperar un repertorio que, asegura, forma parte de su educación sentimental. Mucho Ellington -Don’t get around much anymore, I’ve got it bad (and that ain’t good), Heaven, pertenecientes a su ciclo de Conciertos Sacros…-, algún recuerdo a las colegas caídas en combate -Josephine Baker, Lena Horne, Odetta…- y hasta My baby just cares for me, de Nina Simone, a ver quién nos iba a decir que íbamos a escuchar nunca a la diva cantando aquello de “mi chico no se preocupa por coches ni carreras, mi chico solamente se preocupa por mí”.

La Norman prescindió de alardes innecesarios para centrarse en lo que importa: la canción. El resultado fue lo más parecido a un recital de jazz tal y como se estilaba en tiempos de Sarah Vaughan y Ella Fitzgerald. Al final ha tenido que venir una cantante de ópera para recordarnos cómo se canta jazz. Tiene guasa la cosa.

CHEMA GARCÍA MARTÍNEZ

Fuente: El País

El artista ofrece un miniconcierto para la prensa a 29 días de que empiece el festival

La ciudad del Rock estaba desierta pero, aún así, Macaco pidió palmas al público. Se salió con la suya: le respaldaron algunos periodistas, los que tenían las manos libres y no perseguían con la cámara sus cabriolas y sus gestos. “No está mal, pero hay que participar más, ¡eh!”, bromeó el artista, encargado de poner la nota festiva en un encuentro, Rock in Rio-Madrid 2010, que en su primera edición en la capital, hace dos años, congregó a 290.000 personas, entre los que se encontraban fans de Bob Dylan, The Police, Alejandro Sanz o Estopa.

El objetivo de este miniconcierto para la prensa de cuatro canciones era recordar que queda menos de un mes para que comience el festival. Será el día 4 de junio: a partir de ahí, los días 5, 6, 11 y 14 pasarán por allí artistas tan dispares como Miley Cyrus, Metallica, Shakira o el Dj David Guetta. Para entonces, habrá bastante más gente delante del escenario que ayer estrenó el cantante catalán.

Bajo un cartelón enorme, la refrescante propuesta de Macaco puso un poco de calor en una tarde soleada pero fría y de mucho viento. Nada que no pueda arreglar una sudadera, capucha y gorro y, por supuesto, unos pasos de baile sincronizados con el resto de músicos. Allí, en el escenario, con el escaso público a unos metros, la banda atacó sin dificultad la positiva de Mundo roto.

No podía faltar Tengo, en la que los músicos, que adquieren más protagonismo que en las grabaciones, arroparon perfectamente al cantante. Cayó también Mensajes del agua, con su apropiada letra para una gran cita (“somos una marea de gente todos diferentes remando al mismo compás”), mientras que su famosa con la mano levantá, convenientemente alargada, supuso un buen final, que los artistas coronaron con el brazo en alto. Buenas vibraciones a base de ritmos latinos y el aire flamenco recubren los temas de Macaco, a los que el directo sienta bien y que encajan tanto en Viña Rock como en este multitudinario festival para el que quedan 29 días.

Tras este pequeño aperitivo, el músico atendió a los medios, posando con su banda y la directora del festival, Roberta Medina. “Todo estará listo para el día 4″, comentó con satisfacción ella, al final del acto. Ayer, todavía se podían ver obreros trabajando por allí; en menos de un mes, cuando Macaco vuelva a cantar aquello de “somos una marea…” no necesitara mendigar palmas a nadie para que el verso sea una realidad.

RICARDO GRANDE

Fuente: El País

Rock urbano y músicas afines en un colorido festival que celebra su decimoquinto aniversario

Al Viña Rock se puede ir sin mirar el cartel, incluso sin entrada. En su decimoquinta edición, este festival volvió a mezclar a rockeros, punkis  (léase tal cual), fans del mestizaje, raperos y otras tribus urbanas. Algunos prefieren quedarse en la zona de acampada gratuita y montarse la fiesta por su cuenta – hay quien lo llama “el Antiviña”, y más de uno se trajo hasta el sofá – pero, en general, la gente se desplaza hasta Villarrobledo, en la provincia de Albacete, para disfrutar de bandas como Los Suaves, Canteca de Macao, Morodo, G5 (Muchachito Bombo Infierno, Delinqüentes y Kiko Veneno) o Gatillazo.

Aldo, el bajista de Gritando en Silencio, había jurado que el día que tocaran delante de más de mil personas saldría al escenario vestido desnudo. En estos tiempos, Internet se encarga de que las noticias vuelen y Aldo se vio presionado para cumplir con lo dicho: la vergüenza que pasó el viernes, primer día de la cita, seguramente se vio compensada por la alegría de figurar en un encuentro que reúne a casi 60.000 personas, desde el día 30 de abril al domingo 2 de mayo. “Hemos vendido unas 13.000 entradas más que el año pasado”, explicaban desde la organización.

Ha sido el Viña Rock de las reuniones. El viernes, los regresos de Sôber y O’Funk’ illo fueron de las actuaciones más concurridas. Ojos de brujo pusieron la nota flamenca y Macaco convenció a muchos escépticos, que desconfiaban de su propuesta desde que sus canciones suenan en el iPad de gente que no pisaría el Viña Rock ni aunque fuera gratis. Este año, por suerte, no se repitió el caso de Ramoncín, que no pudo llegar a tocar porque fue recibido con piedras.

Este año, se estrena el escenario Viña Beat, donde la música electrónica corre a cargo de especialistas como Alex Under. También hubo una zona Chill Out, cuyos cojines fueron aprovechados por más de uno para echar una cabezada a mitad de la noche; es mucho tiempo sin parar, sobre todo si uno ya ha terminado cansado después de bailar con los ritmos del otro lado del Atlántico que traen los chicos de Che Sudaka y se da cuenta de que no son ni las siete de la tarde y aún queda fiesta para doce horas más.

Hasta que el cuerpo aguante

El Langui, de La Excepción, se trajo una camiseta del Atlético de Madrid personalizada. “Hay que aprovechar para pasearla, ahora que se puede”, explicó, entre las pausas de su descarga de hip hop orgullosamente gitano. Al poco salieron los recién resucitados Ska-p , que no necesitaron de sus temas más conocidos para poner a todo el festival a botar desde el principio. El Vals del Obrero o Legalización hicieron que fuera muy difícil preservar la integridad de los vasos de cerveza, incluso si se estaba lejos del escenario.

Antes de que la hora y pico de los vallecanos hubiera terminado, un reguero de gente se movilizó y cruzó el recinto hasta el escenario Babilonia. La razón: el rap de Violadores del Verso , que hicieron levantar las manos hasta a los metaleros más reticentes, y gustaron especialmente cuando atacaron clásicos como Vicios y Virtudes o llevaron a su terreno Billy Jean, de Michael Jackson. Algunos los disfrutaron sentados, preparándose para ver a Celtas Cortos o la última actuación del escenario Metálica, Lujuria.

El balance del Viña, cuando aún quedan por tocar reclamos como la formación original de Barón Rojo o una de las últimas actuaciones de La Cabra Mecánica (El Lichis, el alma del proyecto, quiere cambiar de registro), es positivo. Aquí no hay ni trampa ni cartón, se sabe a lo que se viene: rock urbano, mestizaje, botellón en la tienda de campaña y alguna batallita de esas que siempre ocurren en estos encuentros. Por eso sus incondicionales se compran la entrada sin mirar el cartel, por eso todos los grupos de eso que llaman rock estatal (o rock en español, o hasta kalimotxo, como lo bautizaron sus detractores) quieren tocar aquí; incluso si tienen que desnudarse, como Aldo.

RICARDO GRANDE

Fuente: El País



jazzaldia

En una entrada anterior ya os presentamo la web del Jazzaldi de San Sebastián (43 Festival de Jazz de San Sebastian, del 22 al 27 de julio de 2008), pero hoy toca desgranar su programación. El Jazzaldi de Donostia, es unos de los festivales de Jazz más destacados del estado y cada año trae diferentes novedades que gustan a los aficionados de esta música e incluso a aquellos que quieran pasar un rato agradable y se quieran dar una vuelta por los escenarios al aire libre que se colocan en la ciudad.

El programa de este año está ya perfilado: jazz de calidad en un marco incomparable. Hoy os mostramos su programa pero en entradas posteriores iremos desgranando el por qué del éxito de este festival de jazz:

22 de julio

Escenario Verde | Entrada gratuita
JAZZ BAND BALL
20:00 · Caravan Palace
22:45 · Toto Bona Lokua (Gerald Toto, Richard Bona, Lokua Kanza)
01:15 · Konono Nº1

Carpa Heineken | Entrada gratuita
JAZZ BAND BALL
18:30 · Organik’s
21:30 · Marc Ribot: Ceramic Dog
24:00 · Dynamic Trio

Espacio Frigo | Entrada gratuita
JAZZ BAND BALL
18:30 · Amama Luisa Brass Band
21:30 · Frank Wess & Barcelona Jazz Orchestra
24:00 · Pyeng Threadgill Quintet

Be Bop | 10€ con cosumición. Concierto organizado por Be Bop
24:00 · The Cherry Boppers
02:00 · Game Over Selectors + Revolutionary Brothers Sound System

KutxaEspacio de la Ciencia | Entrada gratuita | 12:00 y 18:00: sesión de 15 minutos. 13:00,14:00,15:00,16:00,17:00 y 19:00 sesión de 5 minutos
Básculas de Percusión

KutxaEspacio de la Ciencia | Entrada gratuita | 17:30 para público infantil (euskara)
Taller Músicas del Mundo

Club Altxerri | 10€ con consumición. Concierto organizado por Altxerri | 24:00
Jorge Rossy, Kike Arza, Hasier Oleaga

23 de julio

Espacio Frigo | Entrada gratuita
19:00 · Evidence Quartet
23:00 · Frank Wess & Barcelona Jazz Orchestra

Escenario Verde | Entrada gratuita
21:30 · Caravan Palace
00:30 · Pink Martini

Be Bop | 10€ con consumición. Concierto organizado por Be Bop
24:00 · Dinner at the Thompson’s
02:00 · Pablo Sánchez

KutxaEspacio de la Ciencia | Entrada gratuita | 12:00 y 18:00: sesión de 15 minutos. 13:00,14:00,15:00,16:00,17:00 y 19:00 sesión de 5 minutos
Básculas de Percusión

KutxaEspacio de la Ciencia | Entrada gratuita | 17:30 para público infantil (euskara)
Taller Músicas del Mundo

Club Altxerri | 10€ con consumición. Concierto organizado por Altxerri | 24:00
Nico Wayne Toussaint Blues Band

24 de julio

Escenario Verde | Entrada gratuita
22:30 · Bobby McFerrin con el Orfeón Donostiarra
01:00 · The Waifs

Espacio Frigo | Entrada gratuita
19:00 · Kate McGarry
24:00 · David Linx & Diederik Wissels 4tet

Carpa Heineken | Entrada gratuita
20:30 · Citric
24:00 · Pupkulies & Rebecca

Be Bop | 10€ con consumición. Concierto organizado por Be Bop
24:00 · The Hot Wok
02:00 · All Ice

Club Victoria Eugenia | Entrada gratuita | 02:00
Dutch Rhythm Combo

KutxaEspacio de la Ciencia | Entrada gratuita | 12:00 y 18:00: sesión de 15 minutos. 13:00,14:00,15:00,16:00,17:00 y 19:00 sesión de 5 minutos
Básculas de Percusión

KutxaEspacio de la Ciencia | Entrada gratuita | 17:30 para público infantil (euskara)
Taller Músicas del Mundo

Club Victoria Eugenia | Entrada gratuita | 22:00
Signa

Club Altxerri | 10€ con consumición. Concierto organizado por Altxerri | 24:00
Marcia Maria: 50 urte/ 50 años de la Bossa

25 de julio

Carpa Heineken | Entrada gratuita
20:00 · Musica Nuda
23:00 · Kate McGarry

Escenario Verde | Entrada gratuita

21:30 · Benjamin Biolay
00:30 · The Mungolian Jet Set

Be Bop | 10€ con cosumición. Concierto organizado por Be Bop
24:00 · Jamix
02:00 · Chema Ama

KutxaEspacio de la Ciencia | Entrada gratuita | 12:00 y 18:00: sesión de 15 minutos. 13:00,14:00,15:00,16:00,17:00 y 19:00 sesión de 5 minutos
Básculas de Percusión

KutxaEspacio de la Ciencia | Entrada gratuita | 12:15 (castellano) 18:15 (euskara)
Espectáculo Música-Física

KutxaEspacio de la Ciencia | Entrada gratuita | 17:30 para público infantil (euskara)
Taller Músicas del Mundo

Club Victoria Eugenia | Entrada gratuita | 24:00
Daniel Haaksman

Club Altxerri | 10€ con consumición. Concierto organizado por Altxerri | 24:00
Marcia Maria: 50 urte/ 50 años de la Bossa

26 de julio: GAUBIRA

Aquarium | Entrada gratuita
19:00 · Dixie Five
23:00 · Musica Nuda

Escenario Verde | Entrada gratuita
21:30 · Kings of Convenience
00:30 · The Mungolian Jet Set
03:30 · Signa

Be Bop | 10€ con consumición. Concierto organizado por Be Bop
24:00 · Harding Azpiroz Project
02.00 · Dusty

Sala de Cámara del Kursaal | 3€ (FUERA DE ABONO) | 01:00
Iñaki Salvador

Club Victoria Eugenia | Entrada gratuita | 03:30
Haaksman & Haaksman

KutxaEspacio de la Ciencia | Entrada gratuita | 12:00 y 18:00: sesión de 15 minutos. 13:00,14:00,15:00,16:00,17:00 y 19:00 sesión de 5 minutos
Básculas de Percusión

KutxaEspacio de la Ciencia | Entrada gratuita | 12:15 (castellano) 18:15 (euskara)
Espectáculo Música-Física

KutxaEspacio de la Ciencia | Entrada gratuita | 17:30 para público infantil (euskara)
Taller Músicas del Mundo

Carpa Heineken | Entrada gratuita | 20:00
Stay Blues

Sociedad Unión Artesana | 35€ (Reservas: 943 42 22 92) | 21:30
La Unión Artesana organiza una Cena Jazz a la que pueden apuntarse también los no socios, que incluye la actuación de la animada banda Dixie Five.
· Dixie Five

Club Altxerri | 10€ con consumición. Concierto organizado por Altxerri | 24:00
Joaquín Chacón Trío

Gazteszena | 3€ | Desde las 20:30 h. a las 03:30 h. Sesiones de 20 minutos cada media hora. Máximo 30 personas por sesión
Básculas Termófonas

Carpa Heineken | Entrada gratuita | Desde las 23:00 h. hasta las 07:00 h.
Open Mike

27 de julio

Carpa Heineken | Entrada gratuita
18:30 · The Cheese and Road Ensemble
21:30 · Gregario de Luxe
00:30 · Kate McGarry

Escenario Verde | Entrada gratuita
Escenario Verde
20:00 · Asa
23.00 · Dapuntobeat

Be Bop | 10€ con consumición. Concierto organizado por Be Bop
DJ Saldibrown

KutxaEspacio de la Ciencia | 12:00 y 18:00: sesión de 15 minutos. 13:00,14:00,15:00,16:00,17:00 y 19:00 sesión de 5 minutos
Básculas de Percusión

KutxaEspacio de la Ciencia | Entrada gratuita | 12:15 (castellano) 18:15 (euskara)
Espectáculo Música-Física

KutxaEspacio de la Ciencia | Entrada gratuita | 17:30 para público infantil (euskara)
Taller Músicas del Mundo

Auditorio del Kursaal (Espacio Kutxa) | 100€, 80€ FUERA DE ABONO | 20:30
Liza Minnelli

Club Altxerri | 10€ con consumición. Concierto organizado por Altxerri | 24:00
Joaquín Chacón Trío

Fuente: Jazzaldia

http://www.jazzaldia.com/

Cartel Festival de Jazz de San Sebastian