El género del videoclip ingresa en el siglo XXI

Arcade Fire cambia las reglas del formato con un experimento interactivo

Videoclip: dícese de la herramienta de marketing utilizada para promocionar cantantes o grupos de música donde un tema musical es acompañado de imágenes y que desde sus primeros coletazos a finales de los setenta transitó por diversos canales, desde la televisión hasta Internet pasando por cines y DVD, para situarse en la delgada línea del arte comercial.

Arcade Fire : grupo de música rock canadiense trazas épicas que a mediados de 2000 empezó a vender discos como churros por sorpresa para terminar vendiendo MP3 como ídem y llenando estadios con su nuevo disco, The suburbs.

El último videoclip de Arcade Fire: un punto y aparte.

“Es el principio de algo totalmente revolucionario”, comenta Sergio Illescas, codirector del Festival Internacional de Videoclips de Alicante . “Lo realmente importante es el uso de la tecnología”, afirma Javier Maseda, director creativo del Instituto Europeo Di Design . “Me quedé bastante flipada cuando lo vi”, comenta Lyona , realizadora para grupos como Sidonie o Love of Lesbian. La culpa de tanto revuelo lo tiene el vídeo interactivo que el grupo ha colgado en una web, producido junto a la compañía Google y dado a conocer a través de las redes sociales.

En www.thewildernessdowntown.com el usuario es invitado a introducir la dirección de la calle donde creció. Acto seguido, el último sencillo de la banda acompaña al navegante en una videoexperiencia en la que se combinan secuencias rodadas por el realizador Chris Milk con aplicaciones de geolocalización y lo último en programación. El resultado es una experiencia interactiva que sitúa en el centro del vídeo al propio usuario y a su historia sentimental.

Un vídeo bisagra que abre nuevas formas de expresión en el arte de poner imágenes a la música. Si el videoclip empezó como invento para campañas publicitarias ad hoc (Queen, Michael Jackson…) en cines o televisión, fue la irrupción de la televisión por cable la que dio el primer paso hacia la consolidación del género. Gracias a la cadena MTV fenómenos de masas como Madonna o Nirvana llegaron al público, desde las discográficas al salón de casa en secuencias de imágenes con voluntad icónica. Más tarde, el DVD convirtió al videoclip en objeto de consumo masivo y a sus realizadores en autores reconocidos. Con Internet, con plataformas como YouTube o Vimeo, el vídeo musical se mudó de la pantalla del televisor a la del ordenador haciendo del usuario el filtro para que fenómenos mundiales como Lady Gaga o puntuales como Ok Go! conocieran fama mundial. Con Arcade Fire se abre una nueva ventana. En su navegador y en el futuro de este arte chico.

Fuente: El Pais

Eric Clapton vuelve a tu lado

‘Back to your side’, es el disco que el legendario guitarrista publica en septiembre

De Eric Clapton  se puede esperar música hecha con clase, solos exquisitos, la garantía que da ser uno de los guitarristas que más ha contribuido a dignificar el rock; pero, ¿es posible que también que nos sorprenda? En unas declaraciones difundidas por su discográfica, El británico asegura que este disco va a causar esa sensación en sus fans. Run back to your side es el disco que se publica el 28 de septiembre y que se presenta como “nada que ver con lo que ha hecho Clapton en su legendaria carrera”.

La lista de temas llama la atención. Cierra el disco Autumn leaves, la canción francesa que popularizó Miles Davis. Run back to your side, sin embargo, no cogerá a nadie desprevenido: vuelve el guitarrista impecable, el tipo que consigue ser sobrio y al mismo tiempo emocionante y, sobre todo, reconocible. Un blues con buen pulso que Clapton canta con mucha intención y aderezado con unos sabrosos coros. Su buen gusto con las seis cuerdas es, por supuesto, lo más atractivo.

No será esa la tónica general del disco. Su autor lo define como “una ecléctica colección de canciones”. Estará coproducido por su Doyle Bramhall II y participan estrellas como JJ Cale (el autor de Cocaine), el baterista Jim Kelner, el bajista Willie Weeks y el teclista Walt Richmond. También colaboran Steve Winwood, Wynton Marsalis, Sheryl Crow, Allen Toussaint y Derek Trucks.

Fuente: El Pais

“Soy ex judío; he dejado atrás la idea de pueblo elegido”

“La masacre israelí en mar abierto fue una repetición del asesinato de Cristo”. Quien así habla podría ser un miembro del Parlamento palestino fuera de servicio; quizá un integrante de un colectivo antisionista en gira de promoción. Sin embargo, Gilad Atzmon es un músico de jazz. De su especie, naturalmente: “Muchos me preguntan por qué toco jazz. No toco jazz por ninguna razón. Simplemente, me encanta. Me seduce la idea de reinventarme día a día y el jazz permite que esto ocurra”. El polémico saxofonista y compositor inauguró el pasado jueves una nueva edición del Festival de Jazz de Ibiza con un concierto inusualmente pacífico para lo que es norma en él: “Para mí, el jazz es la máxima expresión artística que existe. No hay nada que lo supere”.

Gilad Atzmon nació en 1963 en Tel Aviv en el seno de una familia tradicional judía. En 1982 sirvió en el Ejército durante la invasión israelí de Líbano: “Aquella experiencia me abrió los ojos al papel que juega Israel como un Estado colonial”. En 1994 viajó a Reino Unido para cursar estudios de Filosofía en la Universidad de Essex. Ocho años más tarde, se convirtió en ciudadano británico. Desde entonces, el saxofonista se presenta como “ex israelí” y “ex judío”: “Ser ex judío significa dejar atrás el concepto de pueblo elegido y transformarse en un ser humano ordinario. Me siento feliz siendo ex judío”. Convertido en uno de los jazzistas británicos más ocupados de cuantos permanecen en activo, Atzmon ha simultaneado sus trabajos como líder del The Orient House Ensemble, con sus colaboraciones junto a Ian Dury and The Blockheads o Robert Wyatt, a quien ha producido su último disco: “Mi música es una fusión de muchas cosas. Me encanta el folk y el jazz antiguo. De hecho, no estoy tan seguro de que me guste tanto el jazz contemporáneo. Opino que su enseñanza se las ha arreglado para esterilizar esta música y convertirla en una manifestación artística fría e intelectual”. En 2006, Atzmon creó un álter ego encargado de difundir el “anarquismo musical” entre los aficionados al jazz, el delirante Artie Fishel: “Llegó a ser una celebridad en los Estados Unidos. Había quien lo adoraba y quien lo detestaba”.

Articulista y novelista polémico -es autor de Guía de Perplejos, de 2001, y Mi único amor, de 2005-, sus arremetidas en contra del lobby judío y el Estado de Israel, al que ha comparado con la Alemania nazi, le van valido la crítica de prosionistas y antisionistas tanto como la de los antimarxistas, y la de los propios marxistas: “Es obvio que vivo una vida muy intensa bajo una gran presión, pero, seguramente, no sabría vivir de otro modo”.

La capacidad del jazzista para meterse en líos parece no tener fin. Su último concierto en Madrid levantó de sus asientos a no pocos espectadores, y no por una diferencia de opinión en torno a la calidad de sus interpretaciones. La incorrección política es su marca de la casa: “Uno piensa en un colega, como Avishai Cohen, que sigue viviendo en Israel. No le conozco personalmente, pero los hechos están muy claros. Prefiere vivir en un Estado de apartheid y habitar una tierra que no es suya. No hay duda de que es un músico estupendo, pero estoy mucho menos convencido de que sea apolítico”.

Fuente: El Pais

Ni avalanchas ni lleno en el concierto de la MTV


El concierto gratuito no cumple las expectativas de público y arranca con serios problemas de sonido

La gratuidad del macro concierto MTV Galicia ayer en el monte do Gozo de Santiago, con los cautivadores Arcade Fire de cabeza de cartel, espantó al público y desinfló la afluencia. Según las cifras facilitadas por los organizadores, unas 12.000 personas al cierre de esta edición y menos de una hora antes de salir la esperada banda canadiense se movilizaron para asistir a este festival que la cadena retransmitirá en abierto el 18 de septiembre. Una cifra lejos del aforo máximo previsto por el Gobierno gallego, 25.000 personas. La perspectiva de inmensas colas y largas horas de espera sin garantía de tener plaza no se cumplió para este último gran concierto de indie-pop-rock del Xacobeo 2010.

Fue un festival de 3.45 horas de música al aire libre tranquilo y cómodo, al haber espacio suficiente para bailar incluso en primeras filas del escenario. Fue un espectáculo potente, aunque el sonido no fue limpio y arrancó con numerosos problemas técnicos que desvanecieron los dos primeros conciertos. Y pese a ser organizado por la cadena de música, las imágenes en las grandes pantallas de cada lado del escenario se emitían con desfase y retardo con el audio. Los teloneros gallegos Cornelius 1960 sufrieron incluso dos cortes de sonido en su media hora de actuación, aunque siguieron tocando, obligados por el guión televisivo.

Y los australianos de The Temper Trap, una de las bandas revelación del año con un único disco editado muy aplaudido por la crítica, Conditions, padecieron continuas distorsiones en sus monitores de sonido que llevaron al cantante incluso a desafinar en varias ocasiones. Pero también tiraron para delante y se metieron al público en el bolsillo con sus temas más rítmicos como Lost Love, que los asistentes correaron con palmadas, o Sweet Disposition, la canción con la que empezaron su carrera, hace apenas dos años. Y el final de sólo 45 minutos de actuación terminó endiablado con Science of fear y los agradecimientos del grupo de Melbourne de participar como teloneros de Arcade Fire.

Y tras lo más novedoso del panorama musical, llegaron Echo and The Bunnymen. Los veteranos del pop británico, que ya estuvieron en el Monte do Gozo en el Xacobeo 2004, hicieron un perfecto repaso de sus 30 años de carrera. Arrancaron con su primero y mítico tema Crocodile, seguida de su famosa versión de People are strange de The Doors. “J’adore (me encanta en francés) la gente”, proclamó Ian McCulloch. Uno de los músicos de la banda que se reconstruyó en 1997 no acudió a la cita compostelana por el fallecimiento de su padre. Pero McCulloch, Will Sergeant y Les Pattinson, los tres fundadores del grupo, demostraron estar aún en plena forma. Tocaron muchos de sus más míticos temas, como The killing Moon y Lips like Sugar, y ofrecieron una aterciopelada versión de Walk on the Wild Side de Lou Reed.

Cuando abrieron las puertas del auditorio del Monte do Gozo, a las cuatro de la tarde, dos horas y media antes de saltar al escenario los teloneros gallegos, apenas un millar de personas se había acercado al monte do Gozo. No hubo colas en ningún momento. Ni prisa alguna. Todo el mundo se tomó la cosa con parsimonia, retrasando el momento de entrar a un recinto donde estaba prohibido introducir comida y bebidas que se vendían dentro a precios desorbitados, como dejó constancia el reguero de denuncias presentadas por los conciertos, la semana anterior, de Muse, Jónsi y Pet Shop Boys.

Patente fue la desilusión por la escasez de público de los numerosos vecinos que montaron chiringuitos en la calle de acceso al auditorio: a media tarde bajaron los precios de las consumiciones, lamentando que el público fuese tres veces menos que en el festival de hace una semana, en el que se agotaron las entradas pese a ser de pago. El fantasma del monumental lío que se formó hace un año en el concierto de Bruce Springsteen en el Monte do Gozo por el hacinamiento del público tuvo a buen seguro efecto para desanimar a mucha gente de acudir a un festival con actuaciones cronometradas y cortas. Valió la pena.

Fuente: El Pais

Sónar quiere conquistar Chicago

El festival de música electrónica presenta su primera edición en la ciudad estadounidense

El Sonar  se mueve a Chicago con la intención de quedarse allí. Al festival de música electrónica no le basta ya con Barcelona, su sede desde su primera edición. Tras haber preparado una programación paralela en Galicia este año, el objetivo es estrenarse en Chicago con la idea de convertirse en una cita anual. “Es un mercado grande y complicado, pero abarcable. No es una ciudad como Nueva York o Los Angeles, que son demasiado grandes”, explica por teléfono Ricard Robles, uno de los máximos responsables de este evento. Chicago es una ciudad pionera en muchas géneros: rock avanzado, electrónica y por supuesto jazz. Hay una escena predispuesta a la experimentación”. Chicago Sónar se celebra desde ayer hasta el día 11.

No es la primera vez que Sónar se atreve a salir de España. “Desde 2002, se programan este tipo de eventos con regularidad: Nueva York, Londres, Tokio, Hamburgo, Buenos Aires” enumera Robles. “Se podría decir que tenemos un papel de embajadores del Estado y Cataluña, de presentar lo más novedoso que se está haciendo”. Por esa razón cuentan con el patrocinio del Instituto Cervantes y el Institut Ramon Llull , que promueve la difusión de la cultura catalana. “Combinamos financiación privada y pública”, explica Robles.

Lo importante, cómo no, son los artistas: “Hay infinitas tendencias, por eso nos interesan más los artistas y sus personalidades que los géneros. No pretendemos sentar cátedra ni ser dogmáticos”. En Chicago estarán nombres bastante consolidados en EE UU en sus distintas escenas, además de cuatro propuestas catalanas. Black Devil Disco Club, la neoyorkina Lesley Flanigan , Ben Frost, Oval y Nosaj Thing llevarán sus inquietudes a los distintos escenarios que propone la ciudad.

“La intención del festival ha sido siempre no ubicarse en espacios convencionales. Se trata de revolucionar el uso de los espacios públicos para darles dinamismo”. Por ejemplo, las actividades que se ofrezcan en el Jay Pritzker Pavilion del Millennium Park (obra de Fran Gehry), y en el Chicago Cultural Center serán gratuitas.

Fuente: El Pais

Arcade Fire,un directo superlativo


Los canadienses confirman en Santiago que son la banda de rock del momento

Ian McCulloch, líder de Echo and The Bunnymen, es un tipo al que en 30 años rara vez se le ha oído decir nada bueno de otra banda que no sea la suya. Pero el domingo por la tarde comentaba que descubrir a Arcade Fire había sido una epifanía. “Lo de esta noche va a ser realmente especial”, añadía.

No se equivocó. El septeto de Montreal dio esa noche en el Monte Do Gozo el concierto perfecto, si eso es posible. Unas 15.000 personas corearon cada una de las 18 canciones que interpretó durante una hora y media esa troupe a medio camino entre un grupo de rock y una congregación.

Arcade Fire eran los cabezas de cartel del MTV Day Galicia, un minifestival gratuito organizado por la cadena de televisión en Santiago de Compostela. A las cinco de la tarde de un domingo de sol radiante había abierto el escenario Cornelius 1960, un grupo de Vilagarcía de Arousa. Les siguieron The Temper Trap, formación australiana con un único disco. Después llegó Echo and the Bunnymen. Del cuarteto original solo quedan el guitarrista Will Sargeant y un Ian McCulloch balbuceante. Que una banda con un repertorio tan grande haga un concierto así debería de ser punible. Mientras, el público iba entrando al recinto, y entonces a las 10 en punto llegaron ellos.

Un poco de historia. Arcade Fire apareció de la nada hace seis años con su primer disco Funeral. Era un grupo multitudinario, salido de la fructífera escena alternativa de Montreal, creado por Win Butler, un músico tejano de 25 años, y su mujer Régine Chassagne, originaria de Haití. Eran épicos, oscuros, grandiosos y emocionantes. La noticia de su existencia se propagó a velocidad de vértigo. Este agosto se editó su tercer álbum, The Suburbs, que fue número uno en Estados Unidos, uno de esos hechos que convierte instantáneamente a un grupo en estrellas.

En directo son consistentes como una roca. Siete multiinstrumentistas dotados (ocho realmente, con el refuerzo de la violinista Marika Anthony Shaw) creando ritmos casi tribales con dos baterías, percusiones y tambores sobre las que se superponen guitarras, violines y teclados. Esa mezcla trasciende con mucho el espectáculo del clásico grupo de rock de cuatro componentes. Las canciones crecen y se contorsionan, aupadas por coros casi góspel y arreglos mágicos ante un público que parece conocer el repertorio tan bien como los intérpretes. Presidiendo el escenario, una pantalla gigante en la que se combina lo que pasa en el escenario con imágenes grabadas. Ellos ni se hacen de rogar, ni caen en los tópicos del rock de estadio. Elegantemente dan lo que se les pide: sus temas más conocidos. Más de la mitad son de sus dos primeros álbumes. Y terminan con Wake up, su gran himno ante el delirio del público. A día de hoy, Arcade Fire es, simple y llanamente, uno de los mejores grupos de rock en directo del mundo.

Fuente: El Pais

ABC Músicos se trasladará a un nuevo servidor

Hosting RedCoruna: Calidad total en hosting con IP española

ATENCIÓN: En los próximos días se realizará el cambio de servidor de ABC Músicos. Puede que tengamos problemas técnicos durante unos días.

La migración de nuestra comunidad se hará lo más breve posible y se os informará convenientemente. Esperemos que este nuevo cambio, se aprecie tanto en la rapidez, como en la estabilidad del servidor así como en una mejor atención.

ABC Músicos

Acordes interculturales en Getxo

Ladysmith Black Mambazo, principal atractivo del Festival de Folk – El ‘trikitilari’ Xabi Aburruzaga será el representante de la música vasca

A mitad de camino entre la música tradicional sudafricana y un coro gospel,  la formación Ladysmith Black Mambazo constituye uno de los principales atractivos de la programación del 36ª Festival Internacional de Folk de Getxo. La cita se celebrará entre el 9 y el 12 de septiembre próximos. La oferta de los conciertos principales se completa con los británicos Oysterband, los rumanos Mahala Raï Banda y, como artista invitado, el vasco Xabi Aburruzaga.

Ladysmith Black Mambazo, que actuará el sábado 11, saltó a la fama internacional de la mano de Paul Simon y su Graceland  (1986). La formación, compuesta por nueve miembros, representa el renacer de la música sudafricana y cuenta en su haber con tres premios Grammy, 15 nominaciones a los mismos y más de 40 grabaciones.

Abrirá la muestra en la plaza de la Estación de Las Arenas el próximo día 9 Oysterband, uno de los máximos representantes de la música celta. Una trayectoria que incluye 12 álbumes de estudio y actuaciones por todo el mundo los convierte en una de las bandas más consolidadas de Reino Unido.

Al día siguiente, le tocará el turno a Mahala Raï Band y sus sonidos gitanos. La banda reúne a jóvenes interpretes curtidos en celebraciones populares en los suburbios de Bucarest y a experimentados músicos formados en las bandas de viento militares.

Para cerrar la cita, el domingo 12 actuará el trikitilari Xabi Aburruzaga, acompañado por otros representantes destacados de la música vasca, entre ellos Antton Latxa y Natxo de Felipe. Aburruzaga aprovechará la ocasión para presentar su último trabajo, Denboraren Naufrago (2009), inspirado en los momentos y lugares más significativos de su vida. Además, el público tendrá la ocasión de leer los textos de Kirmen Uribe que acompañan a la música.

El cartel cumple con “ese lema de somos iguales, somos diferentes, con esa intención de vivir un festival urbano que en armonía y a través de la música podamos entendernos”, según subrayó ayer la responsable de la organización del festival, Marta Herrera, durante la presentación de la programación.

En el acto estuvo acompañada por el director de Cultura de la Diputación de Vizcaya, Jon Iñaki Zarraga; el concejal de Comunicación de Getxo, Josu Loroño, y el director de la Fundación Cultural de la BBK, Gorka Martínez.

La muesyra musical se completa con las actuaciones de tarde (18.30) en la plaza de Santa Eugenia de los extremeños Barrunto Bellota Band, el guitarrista Gaizka Baena, La Bruja Gata y Efelson. A ellos se suman los conciertos que albergará la Terraza del Mundo con Judith Mateo, La Selva Sur y la banda de la Escuela de Música Andrés Isasi.

Fuente: El Pais