
"La experiencia es un grado"; una frase hecha, como otras muchas... Hay otra frase hecha, muy conocida: "La experiencias es la madre de la Ciencia"... Y la siguiente, que no es una frase hecha, pero que yo he repetido hasta la saciedad a lo largo de mi vida profesional, que no ha sido precisamente la de músico: "La experiencia, para ser tal, debe de ser sufrida"; de no ser así, no sirve absolutamente para nada... y con "sufrida" quiero dar a entender que ha sido consecuencia de un trabajo duro, concienzudo, que ha requerido una reflexión previa, que ha supuesto el aprendizaje de algunas cosas nuevas, aunque sean pequeñas; trabajo cuyo resultado final es algo tangible, algo salido de las manos, del intelecto, pero que siempre es mejor de lo que se ha hecho anteriormente... Este proceso continuo a lo largo de los años, esta "experiencia sufrida", que te hace avanzar, aprender paso a paso un oficio, es lo que yo entiendo como verdadera experiencia... ¡Lo demás son zarandajas!... Hay gente que dice tener experiencia porque se ha pasado años "viendo" como se desenvuelve, cómo se desempeña un oficio y cree saberlo todo acerca del mismo, pero escarbas un poco y te das cuenta que no sabe absolutamente nada sobre el mismo... Es la experiencia que yo llamo "vivida", pero no "sufrida"... ¡Y de estos hay muchos!...

Si es coherente, y cierto, lo que he dicho anteriormente, entonces sí que tiene sentido eso de que "la experiencia es un grado"... Y también, con mucha más razón, lo de que "la experiencias es la madre de la Ciencia", porque realmente es así, en todas las Ciencias y también en las Artes, como la Música por ejemplo, y especialmente en esta: La experimentación, la búsqueda continua, el andar por caminos desconocidos, la experiencia, en definitiva, siempre precede a la Teoría... porque la Teoría no se más que una sistematización que hacen los estudiosos, los eruditos, a posteriori, analizando los lugares comunes que la práctica ha creado... El orden correcto de estas cosas ha sido pues siempre el mismo: primero, la práctica; después, la teoría…

Ahora, en estos tiempos, en los que la experiencia siempre es corta, porque se va demasiado deprisa, en los que no se asientan las cosas, porque no hay reflexión previa, se le da una importancia desmesurada a la teoría, la que, en el fondo, sólo es conocer lo que otros han hecho previamente, y que está ya recogido en los libros; teoría que, por otra parte, es imprescindible conocer si uno quiere iniciarse, desarrollarse, crecer en un oficio… Pero para todo esto, es claro que se necesitan unas aptitudes muy específicas para poder ejercer un determinado oficio, que aquí se le ha llamado talento… “talento específico”, obviamente… Un puede ser muy inteligente, y ser muy capaz de aprender cualquier teoría, de cualquier rama o especialidad, incluidas las relativas a ciertas artes… pero eso no le garantiza, en absoluto, el que pueda desempeñar ese oficio, ni siquiera medianamente, si le falta ese “talento específico”… Yo conozco a músicos con un oído como un zapato, sin sensibilidad ni gusto musical… que probablemente conocerán la teoría, pero que desempeñan su oficio de una manera llamémosle “muy peculiar”, por decirlo de alguna manera…

En resumen: “La experiencia es un grado”, si se ha sufrido y vivido, pero con talento”, pues sólo en este caso es aplicable el dicho… En el resto de los casos es hablar por hablar… y hoy se dicen tantas cosas que, a fuerza de repetirse, muchos las creen y consideran como verdades irrefutables…