El fin de la música como producto es algo que se viene comentando desde hace mucho - quizás con otras palabras - pero viendo los últimos movimientos en la industria, parece estar cristalizando e incluso siendo asumido por los grandes actores del sector. Las ventas de compactos declinan y se buscan nuevos modelos de negocio alrededor la música gratis, que salió hace mucho del P2P para habitar también las redes sociales, los Youtube y distintos servicios alrededor de los Mp3blogs. Para más inri, las últimas noticias apuntan a que la música definitivamente pasará de convertirse en un servicio, en un valor añadido más que en un producto final con coste asociado.
Los servicios de música por suscripción llevan años en el mercado, de la mano del DRM Janus de Microsoft, siendo el modelo elegido por Yahoo o Napster. Hasta ahora no ha conseguido llegar a las cifras del pago por descarga, después de todo no deja de ser una opción para alquilar música que caduca, algo que choca con el uso que se da a la misma (estar siempre ahí para escucharla muchas veces).
Sin embargo, en los últimos tiempos hemos asistido como dos que apostaban fuerte por el pago por descarga están planteando girar hacia la suscripción. Tuvimos el rumor de que Apple estaría dispuesta compartir ingresos con las discográficas a cambio de música de suscripción para sus iPods (César lo llamó "canon privado") y más clara fue Nokia que llegó a un acuerdo con Universal para ofrecer descargas gratuitas e ilimitadas de canciones al comprar ciertos terminales durante doce meses. Se espera que pronto otras discográficas se sumen a la iniciativa, observada también por Sony para copiarla. Otros acuerdos clave es el de Imeem y las discográficas y el paso de Last.fm para ofrecer música bajo demanda gratis.
Si a esos datos unimos el reto de tendencias que nos está trayendo la web: cada vez más grupos dando su música gratis en los MySpace de turno o en descarga directa para captar atención, el fenómeno Youtube como gramola universal y los comienzos de modelos serios alrededor de la música gratis... tenemos como resultado un cuadro que bien podría titularse "El fin de la música como producto". Las canciones, la música son cada vez más un servicio, un valor añadido a dispositivos como los Nokia (y si Apple se atreve, al iPod) y un instrumento de promoción de las bandas, pero ya no un producto para vender al público general (siempre quedará el coleccionista). Hasta el canon en España es pariente de esta visión, al igual que el exige la Warner, aunque estas dos posturas tienen matices bastante execrables que hemos comentado cien veces.
Claro que quedan otras visiones, algunas muy interesantes como las de RadioHead o la de NIN y otras más tendentes a la resistencia como la de quien pide regalías a las redes sociales, pero los últimos movimientos apuntan a que el negocio de la música definitivamente está cambiando: son las propias discográficas las que están firmando con Nokia, iMeem y compañía para que así sea.
Enviado por abcmusicos el miércoles, 02 de abril a las 14:47:41 (180 Lecturas)
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Posiblemente la nueva cantante de La Oreja de Van Gogh
A rey muerto, rey puesto. El mismo día que Amaia Montero anunció que dejaba La Oreja de Van Gogh para empezar su carrera en solitario, en la oficina de representación del grupo donostiarra se recibieron cientos de correos electrónicos de cantantes -profesionales y no profesionales- dispuestas a ocupar el puesto vacante. Pero el grupo ha querido tomárselo con más calma. Pablo, Álvaro, Xabi y Haritz llevan tres meses probando en su local de ensayo de San Sebastián a varias candidatas. "Se han recibido propuestas desde todo el mundo. De Argentina, Venezuela...", explican en Get In, su agencia de contratación, "pero en una primera selección, doce chicas han ensayado con el grupo".
Eso, al menos, hasta ahora. En los próximos días, "no más de una semana", aseguran, el grupo hará oficial el nombre más esperado.
La mejor situada, por ahora, es Leire Martínez, de 27 años y participante en el concurso de televisión -que no ganó- Factor X. Hasta el día de las pruebas de selección del programa Leire trabajaba de dependienta en una tienda. Ahora podría ser la cantante de uno de los grupos más vendedores del pop español (hasta seis millones de ejemplares de sus cinco discos). La propia Amaia, tras conocer ayer los rumores que apuntaban a Leire como su sustituta, llamó para interesarse.
El instrumento más caro del mundo, un violín 'del Gesú', vuelve a sonar en Moscú 70 años después
70 años después, el instrumento musical más caro del mundo ha sonado de nuevo. Dejando escapar sus melodías delante de 160 personas, partituras de Bach, Mozart y Bruch de por medio, las cuerdas del violín Guarneri del Gesù, propiedad del abogado Maxim Viktorov, volvieron a vibrar el pasado sábado en la capital rusa apoyadas en el hombro del músico israelí Pinchas Zukerman, según informa la edición digital del diario britanico The Guardian.
El violín, valorado en unos 4 millones de euros, fue adquirido por Viktorov, de 35 años, en febrero en la casa de subastas británica Sotheby's, cuya versión afirma que el instrumento, anterior propiedad del musico belga Henri Vieuxtemps, había permanecido en silencio 70 años. El tesoro que Viktorov compró, según ha declarado, para escucharlo junto al piano de su mujer, fue construido en 1741, cuatro años antes de la muerte de su artesano, Gusseppe Guarneri Gesú (1698 - 1745), cuyos instrumentos compiten en valor (musical y económico) con los elaborados por Antonio Stradivari, que vivió y trabajó, como su competidor, en Cremona (Italia). Antes de este último cambio de dueño el violín perteneció al compositor y virtuoso músico belga Henri Vieuxtemps, músico de la corte del zar Alejandro II.
El concierto tuvo lugar en la casa Pashkov de Moscú ante 160 invitados personales de Maxim Viktorov y, según ha anunciado el abogado y coleccionista ruso, se repetirá para una audiencia mayor.
Alicia Keys ofrece en Madrid una fiesta de música negra
Noche de contrastes. Mientras en una esquina de Madrid cientos de adolescentes en la edad del pavo lloraban por la suspensión del concierto que debía celebrar hoy el último fenómeno fans, Tokio Hotel (el crío que canta se puso enfermo), en el centro de la ciudad 8.000 personas (aquí se veían pocos adolescentes) habían abonado 50 euros para ver a la nueva diva del rhythm and blues, la neoyorquina de 28 años Alicia Keys.
Fue también una jornada de reflexión a orillas del Palacio de Deportes. Reflexión sobre un género musical con el que parece que en España comenzamos a familiarizarnos a escala masiva: el rhythm and blues, un estilo que consiste en empastar los sonidos afroamericanos: soul, funk, hip- hop, gospel... Tampoco debe faltar el aderezo: purpurina, simpáticos bailarines, voces soberbias, ecos de fiestas yanqui. Y los movimientos de ayer apuntan a que sí vamos cogiendo paso a este género.
El concierto comenzó muy a lo barras y estrellas. En las pantallas se escenificó una especie de cortometraje con nuestra estrella, claro está, de protagonista. Enrolada en un coro gospel, Alicia ve cómo el sacerdote la señala como la gospeliana más prometedora. Algarabía y fiesta. Un buen arranque. Vestida con chaleco dorado, pantalones ajustados y zapatos plateados de tacón de aguja, desde el primer momento fue una revelación, algo así como esa tímida compañera de trabajo con la que sales un día y te das cuenta de que es una bailonga. No es lo suyo esto de agitar el cuerpo, pero se agradece el esfuerzo. Por comparar, no se mueve como Beyoncé; ahora, donde derrota a la chica de Jay Z es en la voz, portentosa en las dos horas de concierto. Sobre todo cuando se sienta al piano, ella a solas, donde se muestra sexy, liberada, en su sitio.
Acariciando un hermoso piano negro, Alicia Keys coquetea con el público, le guiña el ojo, habla e interpreta como los ángeles un soulero Superwoman. Después de media hora de música grande, otra vez a la fiesta, tan al límite en algunas ocasiones (esa escena de los bailarines simulando un romance es mejor olvidarla) que roza la horterada. Ahí sí que Beyoncé es insuperable.
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Enviado por areapiano el miércoles, 19 de marzo a las 09:32:30 (154 Lecturas)
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Conciertos solidarios de 40 artistas por las enfermedades 'huérfanas' y en recuerdo a José Couso
Madrid - 14/03/2008
Carmen Cever asegura que quiere dinero por "puro egoísmo". Un egoísmo sensato que podría evitar la muerte de su hija Lucía. Hace seis años, la vida de Carmen, de 35, cambió radicalmente. Tuvo que dejar su trabajo para ocuparse a tiempo completo de Lucía porque, como 500 niños más en España, tiene leucodistrofia, enfermedad tan dura como desconocida. "Hasta los tres años era una niña normal, pero en seis meses todo cambió. Se cansaba mucho y perdía psicomotricidad. Hasta le costaba trabajo pinchar la comida", explica la madre. Lucía tiene ahora nueve años, se alimenta a través de una sonda y su esperanza de vida es muy corta.
La leucodistrofia es una enfermedad incurable y los tratamientos, por ahora, son desesperanzadores. Lo mismo ocurre con la neurofibromatosis y la esclerosis tuberosa, otras dos enfermedades también genéticas provocadas por tumores descontrolados que afectan a distintas partes del cuerpo provocando ceguera, sordera, pérdida de equilibrio, de memoria... La lista es larga. A las tres enfermedades se les ha llamado huérfanas. "Por desconocidas, por raras y porque se les dedica poco dinero en investigación", explica Carmen, que ahora es capaz de hablar sobre ello sin llorar.
Pero a Carmen se le llena la voz de emoción cuando habla de lo que va a ocurrir este sábado en el Palacio de Vistalegre. Como presidenta de la Asociación contra la Leucodistrofia, y junto a las dos asociaciones de las citadas enfermedades, lleva un año organizando un concierto. "Casi podríamos montar una agencia de artistas de la cantidad de llamadas que hemos hecho", bromea.
Miguel Bosé, Shuarma (ex Elefantes), Andy y Lucas, Rosa (de España), los hermanos Carmona, Pedro Guerra, Ramoncín, Pablo Carbonell, Miriam Díaz Aroca o Gabino Diego... y así hasta 35 músicos y actores han respondido a esa llamada de solidaridad. Todos ellos estarán en 300 segundos. Es el tiempo que suele durar una canción y nombre del concierto, que dedicará el 100% de la recaudación a la investigación de estas tres enfermedades minoritarias. "De ahí el egoísmo", resalta Carmen.
Pero el fin de semana solidario empieza hoy. La sala Heineken también se llenará de músicos para apoyar otra causa: que no se olvide la muerte en Irak del cámara de televisión José Couso, de la que el 8 de abril se cumplen cinco años. Sobre el escenario estarán Bebe, Dani Martín (El Canto del Loco) y el Gran Wyoming con su nueva banda Mitro Funk Experience.
Entre el público estará también Javier Couso, hermano del reportero y cabeza visible del colectivo Hermanos, Amigos y Compañeros (HAC) de José Couso. "No somos profesionales de la protesta", explica Javier, de 39 años. "Estos actos nos sirven para, además de mantener su memoria viva, recaudar fondos en la batalla judicial que estamos librando". Cinco años después de la muerte de Couso en Bagdad, el colectivo HAC sigue peleando para esclarecer lo que pasó, cuando el ejército estadounidense disparó contra el hotel Palestina, donde se alojaban los periodistas que cubrían la guerra de Irak.
"A José le encantaba Lou Reed y Bowie", explica su hermano. "Su grupo favorito español era Pata Negra y el año pasado cumplimos el sueño de que tocase Raimundo Amador. El concierto de hoy le apasionaría".
Concierto por José Couso. Hoy, 20.00. Sala Heineken (Princesa, 1); 18 euros, en www.ticktackticket.com o 902 150 025. 300 segundos. Sábado, 19.00. Palacio de Vistalegre; 20 euros, www.servicaixa.com o 902 332 211.
Wazoo
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Enviado por abcmusicos el sábado, 15 de marzo a las 12:27:14 (111 Lecturas)
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"No me importa que 'Tubular Bells' suene ahora en los teléfonos móviles"
La web oficial de Mike Oldfield (Reading, Reino Unido 1953) muestra la cuenta atrás para el lanzamiento de su nuevo disco, Music of the Spheres, el primero en una carrera de 40 años en el que ha compuesto para una orquesta sinfónica. El reloj marcaba ayer que todavía quedaban 10 días para que el CD llegue al mercado. Hoy sonará por vez primera en directo ante 190 invitados en el atrio del Museo Guggenheim de Bilbao, en un concierto que contará con la participación de la Orquesta Sinfónica de Euskadi.
Pregunta. ¿Es cierto que retraso el lanzamiento de Music of the Spheres por el nacimiento de su hijo?
Respuesta. Esas decisiones las toma la discográfica. Creo que tenía que ver con algo por mi parte que no estaba disponible para la promoción.
P. ¿Por qué presenta el disco en el Museo Guggenheim? ¿También es una decisión de la discográfica?
R. Sí, era su sugerencia. Yo pensé que era una buena idea.
P. ¿El disco supone un regreso a los orígenes de su carrera?
R. Creo que no. Tiene que ver más con un experimento de otra manera de hacer música.
P. ¿Se refiere a hacer música para una orquesta sinfónica?
R. Sí, es la gran diferencia.
P. ¿Cuáles son las diferencias entre componer para sintetizadores y para músicos?
R. La composición la hice en el ordenador, con el sistema informático que suelo utilizar, pero en vez de trabajar en el ordenador hasta el final, los ficheros musicales se tradujeron a un software que utilizan en la música clásica.
P. ¿Cómo ha sido su experiencia con la Orquesta Sinfónica de Euskadi?
R. Músicos maravillosos que me han ayudado mucho. Una experiencia muy agradable.
P. ¿Dónde está es la frontera entre la música clásica y el rock sinfónico?
R. Nunca me ha parecido que los experimentos de rock sinfónico tuvieran mucho éxito. Yo creo que puedes tener una orquesta como acompañamiento de un músico de rock. Recuerdo a Paul McCartney con una orquesta maravillosa. Eso estuvo muy bien, pero los que tiene que ver con el rock clásico, como Deep Purple, músicos que tocaban algo y después entraba la orquesta, no funciona. Mi composición tampoco es así. Es una transcripción para toda una orquesta.
P. ¿A qué se refiere con la "música de las esferas" que da título a su obra?
R. Es muy grande para una frase. Es todo aquello que existe que no entendemos. P. ¿Usted que da tanta importancia a las mezclas en el estudio, se encuentra cómodo tocando en directo?
R. Estoy más cómodo cuando mezclo en el estudio que cuando toco en directo.
P. ¿Invita entonces a escuchar el disco más que a acudir a los conciertos?
R. La orquesta aquí es tan buena que quizá suene incluso mejor que en el CD.
P. Pero habrá una gira.
R. No. Quiero ver como funciona mañana [por hoy] y después quizá tome una decisión.
P. ¿Sobre tocar en directo?
R. Una decisión sobre si me retiro totalmente de la música. Quiero hacer otras cosas con mi vida.
P. ¿Qué cosas?
R. Ojalá lo supiera.
P. ¿Cambiar de residencia, de actividad?
R. Vivir más espontáneamente, sin hacer planes. ¿Si no disfruto del trabajo por qué tengo que seguir? Si el concierto es un éxito y hay un buen feeling en el público, veremos si merece la pena seguir por esa vía.
P. ¿Será que está cansado por haber tenido un éxito tan grande con Tubular Bells antes de los 20 años?
R. No; es todo lo que ha habido desde entoces.
P. ¿Cómo ve, 35 años después, aquella época?
R. Hasta principios de los setenta fue una época emocionante, porque se probaban muchas cosas. Yo tuve muchos problemas psicológicos, era muy infeliz.
P. ¿Qué le ayudó a recobrar la felicidad?
R. Lo más importante fue la técnica de la meditación.
P. ¿Y qué le parece como está ahora la música en su país?
R. Odio cosas como Factor X, y todos esos artistas pop fabricados. La música rock ya ha recorrido todo el camino. Hay grupos que suenan como otros de antaño. Para mí es apasionante hacer experimentos en el mundo de la clásica, que tiene toda una gama de texturas, de sonidos, que brindan más oportunidades de crear cosas nuevas.
P. ¿Le molesta que suene Tubular Bells en los móviles?
R. No, no me importa.
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Enviado por abcmusicos el sábado, 08 de marzo a las 00:11:06 (284 Lecturas)
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Concurso de música Yuglo
YUGLO
Participa en este concurso y te grabamos tu disco más la producción de 1000 copias del CD
Hasta el 18 de abril de 2008.
Si quieres escuchar un tema, o darle tu votación, dirígete al listado de participantes "Canciones nuevas" de la derecha.
Yuglo Music 08 es un concurso orientado a músicos de todos los géneros, donde el premio será grabar tu disco en el estudio de grabación Musigrama, uno de los mejores de Madrid, y la reproducción de 1000 CDs más la oportunidad de ser representado por una discográfica.
Para participar sólo tienes que registrarte en YUGLO y enviarnos tu mejor tema.
La convocatoria estará abierta desde el 28 de febrero hasta el 18 de abril.
El 21 de abril se anunciará el ganador del concurso.
Sol, mar y música de los cincuenta. La receta que ha hecho de la ciudad malagueña y otras muchas en España un centro de peregrinación para los ‘rockers’. Vuelven los tupés imposibles, las faldas vaporosas y los sombreros de ‘cowboy’.
Si es verdad que Elvis está vivo, hoy es el día que lo encuentro”. La chica lo dice abrazada a un globo con la efigie de El Rey. Es noruega y ríe. Se comporta como si estuviera en Eurodisney. Como una niña. Cae el sol de primera hora de la tarde y ella pasea con el globo por la piscina de los apartamentos Buensol de Torremolinos, en Málaga. La ciudad que fuera referencia del landismo, ofrece hoy una fiesta diurna para visitantes especiales. La amante platónica de Elvis es una de ellos. Piel blanca, vestido negro, labios color sangre. La cintura marcada, el escote generoso. Melenita ondulada, un colgante con dados al más puro estilo Las Vegas. Como una pin-up sexy congelada de los calendarios que hace 50 años contemplaban los soldados americanos. A su alrededor, mujeres y hombres vestidos con todas las variantes imaginables de la estética retro-rock: desde la teddy boy, con levita y patillas, hasta la más elegante, con faldas vaporosas y coleta de colegiala, o la psychobilly, con chaleco de flecos y botas de espuelas. El tiempo no ha pasado. No celebran el carnaval, no. Se han vestido de gala: son su indumentaria, son ellos mismos.
Han venido a España para eso, para participar en una sesión de tarde del Rockin’ Race Jamboree, el festival de rock clásico más importante del sur de Europa. Dos chicas alemanas, Frieda y Caro, de 25 y 24 años, sonríen. Una de ellas lleva el pelo como Lauren Bacall de joven; la otra, pañuelo a la cabeza, como los dibujos de las jóvenes que aparecían en la publicidad antigua de Coca-Cola. “Nos fijamos en las películas del pasado”, comenta Frieda. “Las mujeres iban muy femeninas, y los hombres, muy masculinos, todos muy guapos”. Y añade: “Este clima cálido, esta fiesta en la piscina, es maravilloso. Es espíritu rock and roll”. Electricidad y energía que en España cuenta ya al menos con 10 festivales regulares, algunos de ellos con verdadera afluencia internacional, que se desarrollan en ciudades como Valencia, Barcelona, Pineda de Mar, Calella, Calafell, Benidorm o Vigo. Pero ésta es la primera gran cita anual del género.
Torremolinos se ha convertido en el Hawai que Elvis tanto adoraba. El nuevo Hawai al que aspiran los vanguardistas devotos globales de su música, que hoy se reproducen sin prisa, pero sin pausa. Llega la actuación de The Orientals, una banda francesa que mezcla música surf –de esa tan vintage que incluye Tarantino en sus bandas sonoras– con un look exótico (llevan sombreros fez marroquíes) propio de los músicos a sueldo de los clubes nocturnos de otros tiempos. “Nos gusta provocar”, advierte Guillaume, el cantante. Después, los miembros del combo intentan tirar a la piscina a quien escribe estas líneas. Cuando están a punto, lo dejan estar, y se mueren de la risa. Así son las grandes fiestas bajo el sol de la mitología del rock clásico que ellos veneran.
La gran fiesta comenzó el día anterior, viernes 8 de febrero, en el Palacio de Congresos de Torremolinos. Allí, y durante dos jornadas nocturnas consecutivas –las juergas en la piscina son un extra–, iban a celebrarse las mayores sesiones de conciertos de la 14ª edición del Rockin’ Race, al que en 2008 han acudido 1.600 personas de toda Europa. La mitad llegadas desde fuera de España. Unos encuentros todavía instalados en lo underground, pese a que el número de asistentes ha ido aumentando año tras año y su proyección internacional se multiplica tanto como su presupuesto, que ahora alcanza los 40.000 euros. La mayoría de las bandas también se lleva su parte: cobran entre 1.500 y 3.600 euros. Pero en todos los ámbitos hay estrellas: Los Comets no desenfundan por menos de 10.000. La fama del festival, como algunos virus, se propaga por el boca a boca o de correo electrónico a correo electrónico. O Myspace a Myspace. “El rock de los años cincuenta es degustado por una gran familia que crece, pero no rompe lazos”, explica el organizador del festival, Guillermo Jiménez, propietario de la tienda y el sello discográfico Sleazy Records. Allí empezó a sembrar la semilla de una gran reunión rockabilly para el sur de Europa. “Es una nueva época internacional de búsqueda de raíces en la música y todo lo que la envuelve”, reivindica.
La llegada de fanáticos de Barcelona, Valencia, Asturias, Reino Unido, Italia, Alemania, Suiza, Noruega y Finlandia, entre otros lugares, así lo demuestra. Es gente de entre 25 y 50 años, aunque los hay por debajo y por encima. Gente cuya apariencia está estudiada con precisión, que podría formar parte de una escena de filmes como Grease o West Side Story. También parece una fiesta de Nochevieja para rockers, moteros y amantes del country de todas partes. Un momento de encuentro, de celebración y de vestimenta, en una tierra en la que, de algún modo, se sienten cómodos. “Aquí tenemos calor, mar y fiesta, sobre todo si donde vives hace frío, y España es un gran sitio para lo alternativo”, explica Jay, un escocés de 45 años y miembro de la banda The Groove Diggers. Ha acudido a Torremolinos “a beber, bailar y conocer gente”.
Como él, la mayoría de los europeos se han planteado la visita al Rockin’ Race como vacaciones, y extienden su estancia antes y después de las fechas de los conciertos. “Sé de gente que mantiene trabajos que detestan sólo para viajar por el circuito de festivales rockabilly”, sostiene Miguel Corchón, que ayuda a Guillermo en el Rockin’ Race. Y se coge con ganas. Además, es barato: 40 euros la entrada para dos personas por los dos días. “El interés por el mundo del motor, por la rebeldía, por las referencias culturales de serie B, por la vuelta al ritmo directo, al calor humano…, todo eso cuenta para que nuestra escena vaya bien”, opina Miguel. Hoy se vuelven a editar discos en sonido mono, y se intenta que los estudios de grabación reproduzcan el momento en que empezó a crecer la madre de todas las músicas modernas. “Aquí la gente baila bop, que es un estilo suelto; jive, que es en pareja, o stroll, en el que se luce esencialmente la mujer”, añade Corchón.
Durante todo el Rockin’ Race, un matrimonio seguirá al pie de la letra estas indicaciones sobre el movimiento de los cuerpos. Es el formado por Kat y Mike, de 64 y 67 años, ingleses jubilados, residentes en la vecina Benalmádena, que practican el baile acrobático con una habilidad de pasmo. “Ya lo hacíamos cuando éramos jóvenes”, exclama Kat, que luce una camiseta ceñida con el nombre Nashville, la patria del country. “Ahora sólo lo rememoramos”.
Como casi todos, acuden atraídos por músicos internacionales muy variados –The Montesas, Barrence Whitfield, The Seatsniffers, The Space Cadets– y por una presencia apabullante:la de los norteamericanos The Comets, cabezas de cartel, el combo del mítico Bill Haley y la que se considera la primera banda de rock and roll de la historia. Himnos como Rock around the clock harán llorar en este sábado por la noche a un público de cuero, y sus baladas provocarán arrumacos, bailes lentos y… ¿mecheros encendidos? “Bueno, ser rockabilly ya no es ser macarra, como en la época de las tribus urbanas”, puntualiza Juan Carlos, de Algeciras, el asistente con el tupé más largo. Laca y secador es el truco. “Eso de los gamberros fue cosa de los ochenta”. Juan López, guitarra de los andaluces Beerbellys, lo certifica: “Estamos mucho más allá, aunque vivir de una banda de rockabilly en España aún es difícil”. Complicado, pero no imposible. Dick Richards, el incombustible y venerado batería de The Comets, de 84 años, ofrece un consejo a la gente que desee seguir su ejemplo: “Estudiar, aprender y no desesperar, ésta es la receta del triunfo”. Y Richards se emociona: “El rock es alegre, sencillo, claro y ayuda a que la vida lo sea”.
Wazoo
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Enviado por abcmusicos el domingo, 02 de marzo a las 21:32:25 (138 Lecturas)
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El 2 de Marzo, di NO al canon
Hola,
se va a llevar a cabo una acción frente a las sedes de la "innombrable" en diferentes ciudades del estado.
Se repartirán textos informativos, música copyleft, se hará teatro, y en general actos espontáneos de cultura...
ah! y mucho ruido como protesta contra el canon, así que no olvideís los pitos o cualquier cacharro para hacer ruido ;)
¡Os esperamos!
Día: 2 de marzo Hora: 17:00 horas Lugar: delante de las sedes de la SGAE Barcelona: Sede de la SGAE en Barcelona. Passeig Colom, 6
Pau Arumí y Pau Guillamet son los autores de este completísimo curso de producción musical en GNU/Linux y con software libre. La primera versión del curso nació en el año 2005 para ser publicado en la revista Personal Computer & Internet.
Hace unos días se publicó una nueva versión, corrigiendo algunos detalles y adaptando el contenido a un nuevo formato y a las nuevas versiones de los programas que se usan, los cuales son software libre y han cambiado mucho durante estos años.
El curso está compuesto por cinco capítulos. En cada uno de ellos se incluyen los enlaces a las páginas web donde poder conseguir los programas que se van a usar, así como pequeñas guías de instalación. Los programas principales que se utilizan son:
Audacity para la grabación de audio y edición de ondas.
El curso nos demuestra que es posible la producción musical en GNU/Linux y con software libre. Como caso de éxito, el grupo Debaser publica su trabajo grabado y producido en este entorno bajo licencia Creative Commons.