El Cigala: “Dos lágrimas es mi mayor logro”
La segunda parte del aclamadísimo ‘Lágrimas negras’ revisita la música cubana
El cante cuenta con una pléyade de voces que gozan de gran autoridad en el flamenco. Una de ellas es la de Diego El Cigala. El reputado artista, que revolucionó esta música con el laureado Lágrimas negras, vuelve con un nuevo disco bajo el brazo en el que se atreve otra vez con los ritmos de boleros, coplas y tangos. Dos lágrimas, la segunda parte de su incursión en la música cubana, se ha agotado en toda España, tras comercializarse en exclusiva por EL PAÍS el pasado domingo. El cantaor advierte, en una entrevista que ha mantenido con los lectores de ELPAÍS.com, de que su querencia por esta fusión de culturas está basada en el sentimiento,
Para El Cigala, crear Dos lágrimas con su propio sello discográfico es “el mayor logro” que ha conseguido hasta la fecha. Este disco revisita el estilo de aquel Lágrimas negras improvisado junto a Bebo Valdés, que le catapultó a la fama. Cinco años después, promete triunfar de nuevo con este esperadísimo disco de guagancós, danzones, tangos y demás géneros musicales. Quizá el éxito resida en la personalidad ecléctica del cantaor: “En mi tiempo libre escucho flamenco y otros estilos como clásica o jazz”. ¿Sus artistas favoritos? “Camarón, Paco de Lucía y Ray Charles”. Precisamente, aunque su apodo le viene de la infancia, fue el De la isla quien le rebautizó con el pseudónimo de El Cigala.
Diego piensa que la fusión en el flamenco es beneficiosa. Afirma, cuando le importunan, que no se considera un “nuevo flamenquito” y valora como positiva la mezcla del flamenco con otras músicas y culturas. El protagonismo que está tomando el flamenco en la escena musical se debe “a que todo tipo de músicas se interesan por ésta”.

El Cigala reconoce que se ha convertido en uno los cantaores más célebres y aguanta con estoicidad las desventajas de ser tan conocido: “Yo estoy en esto por la música y ya se sabe que el éxito tiene un precio”.
Video promocional Diego El cigala, “Dos lagrimas”:
Fuente: El País
